viernes, 4 de noviembre de 2011

Del 15 ¡Oh!... al 20N




Este 2011 está siendo muy extremo.

Todo empezó en diciembre del 2010 cuando se quemó a lo bonzo una persona en Túnez sin saber que su dramática protesta sería la primera pieza de un dominó imparable que prendió en los países árabes mediterráneos contagiando a España un sentimiento de hartura, de fuerza inusitada, de voluntad ferrea que se materializó en movilizaciones, en acampadas, en miles y miles de ciudadanos anónimos saliendo a la calle porque de repente se daban cuenta de que la calle era suya, de que no tenían la culpa de la crisis que estaban pagando de todas las penosas formas posibles.
Ciudadanos muy cabreados con los que les roban y encima les organizan la vida.
Y estos ciudadanos paran el país.

Y por fin veo un telediario en el que no me siento impotente para explicarle a mi hijo por qué la gente nunca hace nada para protestar, unas noticias en las que no tengo que soltarle una vez más: "pues mira, así son las cosas, unos están aquí, otros allí y nadie dice nada, ya lo sé, es injusto, pero... así son las cosas" (versión general de el-fútbol-es-así)

Increíblemente pasaba y no hacía falta hablar, las imágenes bastaban. La puerta del Sol y otras muchas plazas españolas reventadas de seres humanos de toda clase y condición que gritaban en silencio pacíficamente. Y los que lo veíamos desde cualquier sitio, quedábamos mudos y absolutamente conmovidos. Tan acostumbrados al pasotismo egoísta, a la apatía del "sálvese quien pueda" porque ya ni para uno mismo se movía nadie; a la ignorancia chulesca y desafiante que creíamos nos protegía; tan acostumbrados a ir por libre, a mirar para otro lado cuando el vecino se cae... que ver esa masa interconectada por la, bienvenidísima sea, certeza de que sí, somos más, muchos más que ellos y tenemos derechos, y debemos protestar y quejarnos. Y podemos.

Pues bien, contemplar todo esto materializado en noches en vela, asambleas, grupos organizados, comisiones, marchas que hacían cientos de km, carteles y mensajes tan positivos como ciertos, y todo a pesar de los antidisturbios, las detenciones y las críticas despectivas y venenosas... era para muchos lo más emocionante que habían visto en su vida. Por increíble, por inesperadísimo, por esperanzador, porque justo en este momento tan difícil se encendía una gran luz.

Y en esto que acaban las elecciones de mayo a las que el movimiento no llega por jovencísimo e inexperto pero sigue con ganas de crecer y de madurar: salta de los centros a la periferia y a los barrios. Se hace más asequible a todo el mundo. Y lo mejor: se contagia a Europa, a América, a Asia y a Oceanía. El verano pasa pero no las ganas. Así el 15 de Octubre del 2011 por primera vez en la historia de la humanidad salen espontáneamente y por las mismas razones a la calle cientos de miles de personas en más de 90 países y de 1000 ciudades.

Los dias previos a esa cita, todos los que estábamos comprometidos sabíamos que esa fecha iba a significar todo. La participación decidiría si esto era real o no, como deseaban much@s que llevaban meses calificando de ultras, violentos y hasta golpistas al movimiento 15M.

Por eso cuando salí del metro en el Retiro esa tarde y vi un río INTERMINABLE (y este interminable es el más literal que he escrito en mi vida) de gente caminando deprisa mirando hacia el frente con la seguridad de saber adónde van; cortando el tráfico en la Puerta de Alcalá (cosa que las autoridades madrileñas no habían hecho como ya viene siendo costumbre) sin apenas inmutarse ni perder el paso. Como abducidos, como en una película de ciencia ficción. Una mezcla absoluta de personas distintas todas, por edad, condición, raza... Cuando vi esto me emocioné una vez más. Y era sólo una de las múltiples columnas que llegaban de el extrarradio al centro. No pudimos llegar a Sol pero eso precisamente fue lo mejor. Estábamos colapsados.

Si en tu vida sólo has visto a la gente unida por un partido de fútbol (salvando las manos blancas en protesta por la participación de la guerra de Irak tras la que algunos pensamos que porqué no lo hacíamos más a menudo y por más injusticias ¿?) contemplar esto es brutal. Coño, por fin no era sólo la selección española la que llenaba las calles. Al final no éramos tan borregos tal y como dábamos a entender desde hacía demasiado tiempo. Y era a nivel mundial. Increíble pero MUY cierto. Resulta que el ser humano se había dado cuenta de que sí se puede y cuando acaba ese 15O tod@s somos mucho más fuertes porque sabemos que contamos con ese vecino al que ya ni ayudábamos, porque sabemos que no estamos solos.

Ver a la gente mayor y a los niñ@s alucinando con todo esto para mi ha sido lo mejor. A los primeros porque supongo que uno se irá más feliz de este mundo después de ver que lo que en un momento comenzaste y luego se paró de golpe, resulta que sigue y está más vivo que nunca, qué ilusión y qué sorpresa.
A los más pequeñ@s porque van a crecer ya con esa semilla de inconformismo, con esa fantástica y valiosísima individualidad que sabrán usar para tejer una red inmensa que pueda con todo, porque ya no entenderán nunca que alguien conscientemente sea un número más dejándose pisotear por unos pocos. Saben lo que es suyo y saben cómo pedirlo. Además son pacíficos. Son una generación muy especial y no tienen miedo. No lo tienen fácil ni mucho menos, pero llevan implícita la semilla de la revolución. Y eso es impagable y no se enseña en ningún sitio.

Somos muchos más que esos pocos que tienen el poder y que además dependen de nosotros. Lo más importante es que no lo olvidemos nunca. Es lo que ellos querrían. Hemos conseguido asustarlos, si no, no se les arrugaría la cara de puro asco, de ganas contenidas de acabar con todo esto pasándose los derechos democráticos por el forro de ahí mismo... como han hecho puntualmente e intentan hacer.
Y siguen pensando cómo... sobretodo ahora, en campaña electoral.
Y aquí llega la derecha en todo su esplendor. Esa a la que no incomoda, sino que más bien le repugna todo lo que lleve implícitas las palabras manifestación, revuelta, queja, derechos, social, igualdad, protesta, libertad...
Entregados a la cuenta atrás que finaliza el 20N, los hemos sorprendido frotándose las manos con un programa electoral tan ambiguo como canalla en el que no voy a entrar. Está aquí, quien quiera que lo lea y si puede lo interprete, yo me he quedado igual...
A lo que quiero llegar es a que si estas próximas elecciones gana la derecha en este país, no habrá servido de nada todo lo que hemos ganado y crecido. De NADA absolutamente. En Madrid Aguirre ya nos hizo saber que quería un cuerpo policial más eficaz contra los indignados... todo se andará.
También tendremos una alcaldesa en Madrid, la señora Ana Botella de Aznar, conocida por sus perlas tanto ligüísticas como de pensamiento fascista, y a ese Federico Trillo crecidito hablando de cadena perpetua... se respira libertad en este PP, desde luego. Hay mil ejemplos más de discursos xenófobos, machistas, retrógrados y extremos en practicamente todos los miembros del partido pero resumiremos el tema con Mariano Rajoy, que va a ser el primer candidato electoral al que no se le puedan hacer preguntas en campaña ¿¿¿??? Lo dicho: respetando al personal siempre y ante todo. Bueno, él ya empezó a practicar no hablando una palabra de Gürtel...

En fin, gente indignada, votemos izquierda el 20N, hay muchos partidos, informémonos. Si no votas o lo haces en blanco ganan ellos y perdemos libertades y derechos. No es un juego, ya está pasando en muchos sitios y aún no tienen el control absoluto. Les falta muy poco, de nosotros depende que el 21 de Noviembre seamos aún más fuertes que el 16 de Octubre o seamos un número más.

Comencé diciendo que este año era extremo, quedémonos en el extremo positivo.


2 comentarios:

  1. Extrema es nuestra mente.. extremadamente ilimitada en su poder. Yo sueño con que nos iluminemos a tal punto de no necesitar gobernantes...y tengo certeza de que es adonde vamos... eso sí, no sé si lo verán mis ojos, mas eso no importa nada... mientras tanto, mientras estoy aquí viviendo esta vida que comparto con mis contemporáneos aquí y ahora también me mueven instantes como los que describes....gracias por compartir a través de este blog que rezuma luz y corage.

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  2. Gracias a ti por leerlo y por comentar con tanta intensidad. Un beso! :)

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